Aspectos nutricionales post COVID-19

Paulina Cachimuel, Estudiante

Mónica Villar, Docente

Nutrición y Dietética

Luego de un año del gran impacto global y devastador que ha dejado la pandemia del COVID-19 causada por el SARS-COV-2; cada vez existe más información que sugiere la importancia del mantenimiento de un buen estado nutricional y su influencia positiva sobre el impacto de enfermedades infecciosas como el COVID-19 y otras similares.

A pesar de que las recomendaciones de alimentación saludable y de ejercicio físico y sus ventajas en dichas patologías han sido bien sustentadas; durante la pandemia del COVID-19 se han perdido miles de vidas en el mundo y desafortunadamente las repercusiones post infección como la pérdida de masa muscular y sus recomendaciones nutricionales en los sobrevivientes al COVID-19 son muy escasas.

De este modo, los pacientes con enfermedades infecciosas sufren la pérdida de fuerza y masa muscular; capaz de limitar la función física y la calidad de vida a corto y largo plazo, la que se ha evidenciado con mayor frecuencia en pacientes recuperados de COVID-19, con posibilidad de presentarse en personas de cualquier edad; aunque repercute severamente en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

La evidencia actual, sugiere una interacción bidireccional entre la pérdida de masa muscular y COVID-19; pues por un lado el aumento de la inflamación en COVID-19 y factores como estancia prolongada en UCI, o reposo en casa (inactividad física), enfermedades crónicas u obesidad previa y el uso algunos fármacos, inducen el desgaste muscular que incluye a músculos de las extremidades, respiratorios y cardiacos lo que dificultan su recuperación. Incrementando así sus requerimientos nutricionales, particularmente de proteínas; que no siempre se aportan adecuadamente, tanto por un mal manejo multidisciplinario que no evalúa dichas pérdidas, como por factores propios del paciente: pérdida de apetito, gusto y olfato, anorexia por fármacos, etc.

Dicho esto, si bien los investigadores han intentado resolver la pandemia mediante el estudio del tratamiento farmacológico y el desarrollo de vacunas; el reconocimiento y la intervención de estados físicos adversos, como la pérdida de masa muscular, podrían ser métodos novedosos pero subestimados para promover el tratamiento del COVID-19.

Es así, que varios estudios sugieren planificar una rehabilitación completa: post aguda (primeros 30 días) y crónica de los pacientes que se recuperan de COVID-19; misma que debe incluir la prescripción nutricional, de ejercicios, educación del paciente y la intervención/apoyo psicosocial; a fin de abordar secuelas físicas, cognitivas y psicológicas de la enfermedad; y debe llevarse a cabo desde la admisión del paciente, hasta después del alta.

Algunas de las recomendaciones post-infección para pacientes con disminución de su masa muscular por COVID-19 son:

  • Antes del alta: introducir de forma temprana el aporte de proteínas de alta calidad (que se encuentra en mayor proporción en alimentos de origen animal), acompañadas de ejercicio físico sutil, que ayuda a promover la respuesta inmunitaria y metabólica.
  • Después del alta: aportar una alimentación equilibrada, prescrita por un nutricionista del equipo médico, que incluya una ingesta adecuada de calorías y proteínas de alta calidad (carnes, pescados, huevos, lácteos, leguminosas). Evaluar deficiencias específicas de micronutrientes para ver la posibilidad de suplementar.
  • Acompañar con ejercicio físico regular (aeróbico y de resistencia), que incluya diferentes rutinas (calentamiento, de fortalecimiento, equilibrio y de enfriamiento). Por ejemplo: ejercicios en silla, ejercicios de peso del tobillo, ejercicios con bandas de resistencia, etc.

Es importante que, al momento del alta, consulte a un especialista en nutrición quién pueda estimar los requerimientos de acuerdo con la condición nutricional de cada paciente. Existe mucha información general que no se enfoca en las diferencias de cada paciente (edad, sexo, composición corporal, estado del sistema inmunológico, etc.), lo que no ayudará a la adecuada recuperación.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *