La lucha personal será siempre política

Cada persona tiene su historia, y cada historia es importante. Por supuesto que no todas las historias son del todo color de rosa; pues muchas vienen llenas de sufrimiento, traumas, incertidumbres y tristezas de por medio. Pero son estas mismas implicaciones de cada historia las que son los verdaderos motivadores y gestores de cambio de bien en las personas. Pues son los momentos difíciles los que más marcan al ser humano. Eventualmente esos sufrimientos, traumas e incertidumbres se convierten en anhelos, luchas y motivaciones. La parte más importante de la vida está en aprender de esos momentos de escasez, saber aprovechar los recursos que se poseen para convertirlos en abundancia.

Cada persona no es más que una historia andante. A nivel de sociedad y de naturaleza los seres humanos están para relacionarse y, por excelencia, lo primero que se busca siempre es tratar de identificarse con el otro. Llámese individualidad, egoísmo o ego, pero es innegable que las personas siempre buscan en otras un aspecto en el que se puedan llegar a identificar, buscando siempre un interés o beneficio personal. Esto no tiene por qué tener una connotación negativa; pues siempre se debe tratar de aprender del otro, ya sea en un ámbito intelectual, profesional, personal e incluso espiritual. De hecho, en cada relación social que una persona establece este es el fin que siempre se debería buscar: aprender y sacar provecho de ello. Si la interacción social no es más que un intercambio de ideas y emociones.

Ahora bien, teniendo en cuenta que las personas están motivadas principalmente por las luchas personales que cada uno ha vivido y a partir de eso, cómo se han motivado de ellas, hay que notar un aspecto fundamental y crucial en la vida en sociedad de cada ser humano. Esta es la política. Muchos le tienen un pavor y repugnancia muy especial a esta palabra, pero no tiene por qué ser así. Tomando en cuenta que el ser humano se maneja y está motivado por sus luchas personales, debería incluso siempre ser algo de interés. La Real Academia Española (RAE) define a la política como una “actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos”. ¿Acaso alguien está exento del colectivo que refiere a un ‘asunto público? No es así. Nadie está exento de una repercusión, por insignificante o mínima que pueda parecer, en cuanto a las decisiones que las instituciones públicas toman. Cada decisión que se toma a nivel político tiene un efecto en cada una de las personas regidas bajo ese gobierno en específico. Incluso algunas decisiones que se toman a nivel de política internacional, regidas a partir de políticos extranjeros, afectan a otros también. La política afecta a algunos incluso de manera emocional. Es totalmente incoherente e inútil decir que la política solo afecta a un sector de la población, o aun peor, sentir indiferencia por las decisiones que se toman a nivel institucional. ¿Y por qué? Porque toda lucha es política.

¿Estás atemorizado porque no sabes cómo impulsar tu negocio que se quedó estancado? La lucha es política, porque hay que fomentar el libre comercio del Ecuador con demás naciones, y dar paso a que el mundo sepa y aproveche los recursos y el talento del país. ¿Te despidieron y no sabes cómo pagar tus deudas? La lucha es política, porque se deben quitar regularizaciones sistémicas excesivas y dar paso para que el sector privado pueda generar más empleo para los ecuatorianos. ¿Sufriste de un abuso sexual o un ser querido sufrió de un abuso? La lucha es política, porque la víctima tiene el derecho a poder llevar a cabo un proceso judicial digno si así lo desea, y si no, igual tiene derecho a ser escuchada. ¿Lucha feminista? Más que política, si es en las leyes, políticas y decisiones públicas donde más se debe velar por la igualdad de género. Por muy personal que parezca, por muy guardado en los adentros de cada persona, la lucha siempre será política. Por eso es que es deber y derecho de todos, el involucramiento a ella.

Quisiera a través de este artículo poder invitar al lector a un momento de reflexión: ¿qué te mueve? ¿cuáles son tus mayores miedos? ¿por qué razón, cómo y a partir de qué motivaciones has llegado donde estás el día de hoy? ¿a qué aspiras a largo plazo? Y lo tomes en cuenta cuando vayas a votar el próximo 11 de abril de este año. Porque es deber y derecho para con todas las personas, el involucrarse en la política. Se lo debes, el ser un ciudadano responsable; no solo a quienes han luchado por que estés donde estás el día de hoy, sino también a las generaciones futuras, quienes cargan con un destino incierto. Por las generaciones pasadas y futuras, por las luchas y motivaciones de cada persona, la lucha política será siempre personal. Adueñémonos de esa realidad.

Papeleta electoral para elecciones abril 2021. Foto: CNE.

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