Hay un héroe en ti

He escuchado repetidas veces esta frase de ‘únicamente escuchar el consejo de quienes tienen lo que nosotros queremos o buscamos’, porque otros consejos no van alineados con lo que se busca a nivel personal. El día de hoy puedo entenderlo más que nunca. Cada persona es un mundo diferente; tiene distintas metas, se maneja con distintos propósitos, se maneja a partir de diferentes motivaciones, porque cada historia es distinta. Y no hay nada de qué avergonzarse respecto a eso, a pesar de que en muchos casos se sienta que si. Puede que pase que no se busque en la vida lo mismo que nuestros padres, amigos, y allegados más cercanos han querido para ellos (o incluso lo que quieren para nosotros), y esto puede ocasionar un sentimiento de culpa y vergüenza. Ahora puedo decir que no hay nada más valiente, admirable y audaz que luchar por los sueños propios a pesar de nadar contra corriente. Por supuesto que no es un camino fácil, pero una de las formas más llevaderas de poder salir adelante, es teniendo muy claro quiénes son nuestros héroes y qué es lo que podemos aprender de ellos. Personas que según nuestros criterios propios (esto es importante), tengan una trayectoria y un camino admirable. A partir de ellas nos podemos inspirar, podemos tomarlos de referencia, copiar el ejemplo, e incluso motivarnos a través de ellas cuando se sienta que no se puede más. Pueden ser nuestra mayor referencia, pues el tener héroes es poder vislumbrar un norte.

El tener héroes es trascendental. Podemos verlos en todos lados de nuestro alrededor; tanto históricamente como en la literatura, e incluso en el mundo administrativo. Marie Curie es una heroína trascendental y una referencia femenina en la ciencia, que ha inspirado a muchas mujeres alrededor del mundo. Don Quijote se convierte paulatinamente en el héroe de Sancho conforme van realizando sus aventuras, y se ve el redondismo de este personaje a partir de lo que aprende del caballero andante. Existen tantos héroes en el mundo administrativo que el día de hoy inspiran a muchos con sus técnicas y estilos de administrar: Indra Nooyi, Steve Jobs, Tim Cook. Y por supuesto que existen héroes en muchas más áreas; en el mundo de la medicina, la tecnología, las finanzas, entre otras. Pero lo más importante es el peso a nivel personal que se les da.

Las personas comprometidas con ellas mismas y conectadas con su propósito no pierden de vista sus héroes, y se nutren de ellos. Pues como lo mencioné antes no son únicamente referencias de las que podemos aprender: son realmente una fuente de inspiración. Es por esto que reitero con el peso a nivel personal que se le da a cada héroe que tengamos. No solo podemos aprender de su historia y de su ejemplo; sino también recargarnos energéticamente de su discurso, vida, trayectoria, motivaciones y anhelos. Al final del día, tenemos los héroes que tenemos porque son un reflejo de lo que nosotros aspiramos a ser y buscamos lograr. Por eso es tan importante no perderlos de vista.

La clave del éxito está en darse cuenta que cada persona que conocemos, tiene un héroe dentro de ellos. Quizá no estemos de acuerdo con muchas cosas que hace alguien, pero siempre habrá una cualidad de la que se puede aprender y admirar. Lo maravilloso de la vida está en saber poner las cosas en perspectiva de la manera más recursiva, dejando a un lado el lamento: ¿qué puedo aprender de esta persona? ¿qué vino a enseñarme en mi vida? Hacerse las preguntas correctas es el camino para poder encontrar inspiración hasta donde no tengamos idea que la hay. Y es que es cierto que cada persona es un héroe: todos nos despertamos cada mañana en el intento de salir adelante por nuestros sueños y motivaciones, a pesar de tener preocupaciones que nos jalan hacia atrás.

En lo personal, mis héroes son mi referencia y motor más grande. El nadar y luchar contra corriente definitivamente es un reto diario, pero el acompañamiento de héroes en la construcción de mi trayectoria personal lo hace mucho más llevadero. Cuando no haya a quién pedir consejo, especialmente en tiempos de crisis, siempre vuelvo a evaluar el por qué mis héroes son mis héroes y qué puedo hacer a partir de su gran ejemplo: ¿qué haría mi héroe en mi lugar? ¿cómo respondería mi héroe ante esta situación? ¿qué decisión tomaría mi héroe ante este específico caso? Tomemos a nuestros héroes como lo que son y a partir de ellos tracemos nuestra vida, adaptándola a nuestra propia definición de realización personal. Abramos los ojos al mundo de forma acogedora, pues solo así nos daremos cuenta que hay fuentes de inspiración en todos lados, especialmente en las demás personas.

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