Nuevo año, nuevas metas: cómo mantenerlas

Todos nos ponemos metas a principios de año con las que al principio, nos sentimos comprometidos al 100%. Leer más libros al año, empezar un emprendimiento, hacer ejercicio, comer sano, entre otros. Sin embargo, en el curso de las primeras semanas, nos encontramos con que no estamos siguiendo los pasos para cumplir las metas que nos habíamos propuesto en primer lugar. Esto se debe a distintos factores, no obstante, hay uno que siempre prevalece: el no organizar nuestro día a día en favor de cumplir estos propósitos. La organización a favor de nuestros propósitos es esencial para la construcción de ellos, y el mismo en realidad implica diversos factores que mostraremos a continuación.

Foto 1: 2021 goals. Crédito: Pixabay
  1. Visualización

Uno de los pilares más importantes de la organización para lograr metas es la visualización. Esta herramienta consiste en engañar la mente y pensar que la meta ya está lograda: cómo se vería, cómo se sentiría, las emociones que traería, qué implicaría. La memoria y la imaginación trabajan muy de la mano y la visualización es un excelente ejercicio que prepara a la mente, y hace que se logre construir una mentalidad fuerte para lograr dichas metas. Por ejemplo, si busco lograr correr una maratón este año trato de imaginarme: cómo se sentiría la satisfacción de llegar a la meta, cómo se ve la carrera, cómo está el clima ese día, incluso qué ropa me pondría. Aparte de ser un excelente pilar para la organización, la visualización es un elemento muy motivador para metas personales.

  1. Rutina diaria

Especialmente cuando se trata de metas más complejas; ya sea empezar un emprendimiento, escribir un libro o tratar de tonificar, es extremadamente importante la organización del día a día para lograrlo. Muchas veces damos por sentado que disponemos de mucho tiempo pero no nos damos cuenta que los hábitos, que es el factor que nos lleva a lograr metas, se construyen en el día a día. Para esto es esencial el incluir actividades del día a día que lleven a cumplir estas metas. Por ejemplo, si estoy buscando escribir un libro, debería dedicar una cierta cantidad de horas para cumplir dicha meta: unas horas de investigación, y unas horas para escribir el libro. La disciplina que cada persona le pone a sus metas dentro de su rutina diaria es el factor que verdaderamente dirá si la meta será cumplida. Muy de la mano va el siguiente factor esencial para lograr estas metas: el analizar y evaluar progreso y logros.

  1. Evaluación y celebración del progreso

Un gran factor motivador para seguir adelante es el justamente saber que estás avanzando, que lo estás logrando. Asimismo como es importante la disciplina que se le pone a cada meta, también es esencial el reconocimiento del progreso. El reconocer que estás avanzando y evaluar tus progresos no solo ayuda a sentirse más motivado para seguir adelante, sino también ayuda a reconocer en qué se puede mejorar. El progreso no es lineal, y la evaluación de cada paso es importante para usar tus herramientas de la mejor manera. Por ejemplo, si mi propósito es comer bien todos los días y me doy cuenta de que a pesar de que lo he implementado en mi vida diaria, no logro comprometerme del todo los fines de semana. El evaluar esta situación me hace buscar mejores alternativas: quizá no estoy comiendo lo que verdaderamente me gusta, o estoy siendo muy monótona en las comidas. Evaluar el progreso no solo es una gran herramienta motivadora, sino también ayuda a mejorar el camino, para facilitar la meta.

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