Tráfico de fauna silvestre en Ecuador: crimen activo durante la pandemia

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el tráfico de fauna silvestre es uno de los negocios ilícitos más lucrativos, pues genera ingresos que van de los 7.000 a los 23.000 millones de dólares al año. Los países de Sudamérica, debido a su vasta biodiversidad, son un gran atractivo para el comercio ilícito de fauna silvestre, y Ecuador no es una excepción a este escenario. A pesar de que la ley ecuatoriana impone sanciones de hasta tres años de cárcel, y multas de USD 4.000 por el irrespeto de la convivencia de animales silvestres de su lugar, esta problemática sigue creciendo. Y dentro del contexto de la pandemia, el tráfico ilícito de animales es un negocio que definitivamente no ha parado. Diego F. Cisneros-Heredia, director general del Hospital de Fauna Silvestre TUERI de la Universidad San Francisco de Quito USFQ y docente de biología de la USFQ, cuenta que “se aprovechó estos momentos de pandemia para traficar más, debido a la vigilancia disminuida en momentos de emergencia a nivel mundial”. Muchos centros de protección y rehabilitación de animales silvestres, como Proyecto Sacha en Guayaquil y el Hospital de Fauna Silvestre TUERI-USFQ en Quito, han tenido que enfrentar un sinnúmero de retos dentro de estos últimos meses, a raíz de la emergencia sanitaria.

Polluela de Cóndor Andino, Chitachaca, ha sido uno de los pacientes más desafiantes para TUERI-USFQ. Foto: cortesía Hospital de Fauna Silvestre TUERI-USFQ.

Eliana Molineros, fundadora de Proyecto Sacha, cuenta que, si bien para ellos fue imposible atender las denuncias debido a la emergencia sanitaria, los reportes nunca pararon de surgir. “Como las personas debían estar dentro de casa, reportaban sonidos de animales, y nos dábamos cuenta que eran animales silvestres”. Dentro de los muchos animales que se escucharon se encontraban tigrillos, papagayos, tucanes y monos dentro de la ciudad. Proyecto Sacha se apoya con su personal a través de voluntariado, y programas de horas comunitarias. Por lo que no solo la falta de personal sino también la falta de recursos, debido a la poca cantidad de donaciones que sigue siento un problema en la actualidad, representaron un gran reto para Proyecto Sacha. Eliana también cuenta que un factor pérdida muy importante dentro de estos últimos meses fue que debido a la imposibilidad de movilización, hubo muchos animales que perdieron la oportunidad de liberación o traslado a centros de permanencia. A pesar de que la falta de personal fue una de las situaciones más difíciles para Proyecto Sacha, se está optando por recortar el personal debido a la continuación de medidas de bioseguridad. “El SARS-CoV-2 tiene especies a las que podría enfermar que manejo, que son los primates. Me significaría poner en riesgo a los animales”. Por lo que desde que Proyecto Sacha volvió a recibir animales después de la pandemia, desde junio, se les hace una prueba PCR y pasan por un proceso de cuarentena de aproximadamente 7 a 10 días en el área de hospitalización. Este ha sido el protocolo para el recibimiento de cualquier animal dentro de la fundación.

Por otro lado, la emergencia sanitaria también significó un sinnúmero de complicaciones para el Hospital de Fauna Silvestre TUERI-USFQ. Diego Cisneros-Heredia cuenta que, desde el contexto de la pandemia, se ha duplicado y en algunas semanas triplicado la atención de pacientes. Durante la pandemia, en TUERI-USFQ se mostró el pico más alto de la llegada de especies en peligro de extinción: loros, guacamayos e incluso ocelotes. A través de redes sociales, se denunciaron casos como la venta de piel de serpiente por metro, o la venta de loros en peligro de extinción. El Hospital de Fauna Silvestre TUERI-USFQ recibe pacientes 24 horas del día, de lunes a domingo, y en pandemia esto no fue excepción. Gracias al incansable esfuerzo del staff médico y de auxiliares del Hospital, se pudo seguir con el curso del centro, pero con una carga de trabajo mucho más pesada. Se elaboraron turnos específicos dentro del personal para no entrar en contacto y protocolos muy estrictos para la llegada de más animales. Gracias a los convenios que mantiene TUERI-USFQ con el Ministerio del Ambiente y Agua (MAAE) y el Ministerio del Insterior, a través de la Unidad de Protección al Medio Ambiente (UPMA) de la Policía Nacional, se logró gestionar la liberación de animales dentro de otras provincias, a pesar de que el traslado presento más complicaciones de las usuales. Se logró el traslado de 12 animales silvestres a la provincia de Pastaza, con fines de liberación y traslado a centros de permanencia. Cisneros-Heredia menciona “la pandemia ha sido nuestra prueba de fuego, hemos salido adelante gracias al apoyo institucional y al equipo increíble que tenemos. Ha sido una responsabilidad enorme y hemos respondido súper bien”.

Saimiri cassiquiarensis, mono payaso, paciente de Proyecto Sacha. Foto: cortesía Eliana Molineros, Proyecto Sacha.

El equipo del Hospital de Fauna Silvestre TUERI-USFQ está conformado por: Dr. Eduardo Díaz, director ejecutivo y médico veterinario con PhD en Medicina de Fauna Silvestre, Carolina Sáenz, coordinadora médica y médica veterinaria especializada en medicina interna y cirugía de animales silvestres, Gerardo González, médico veterinario tratante especializado en veterinaria de silvestres, 2 auxiliares: Gabriela Zambrano y Luis Rosero, y Diego Cisneros-Heredia, director general del Hospital. Sin el trabajo arduo de estas personas, la liberación y rehabilitación de cientos de animales no hubiera sido posible dentro de la emergencia sanitaria que todavía se vive. Diego menciona que cuando se trata de fauna silvestre; la demanda de nivel de conocimiento, grado de especialización y demanda tecnológica es muy compleja. Gracias al apoyo institucional de las autoridades de la USFQ, TUERI puede funcionar, sin embargo las donaciones son más que necesarias para el curso del hospital. “Cuando llegan animales que requieren de una atención muy especial, como un cóndor, el tema presupuestario se vuelve inmenso. Para nosotros es súper importante el tema de las donaciones, toda donación en efectivo o recursos es súper valiosa”.

Tomando en cuenta la gran biodiversidad que habita dentro del Ecuador, a pesar de que cada vez se están sumando más esfuerzos muy reconocibles para proteger la fauna silvestre del país, definitivamente nunca es suficiente. Así como Proyecto Sacha y el Hospital de Fauna Silvestre TUERI-USFQ han sumado compromisos para combatir el tráfico ilegal de especies silvestres, el compromiso ciudadano necesita estar aún más presente. Mediante la donación de capital y recursos, se posibilita la capacidad de ampliar la red de ayuda a la fauna silvestre dentro del Ecuador. No solo se les proporcionaría dignidad y libertad a animales víctimas de tráfico ilegal, sino que se ayudaría a combatir contra una red ilícita de miles de millones de dólares al año.

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