Política y (des)información en tiempos de COVID-19

El foro virtual se llevó a cabo el pasado 29 de junio, en esta ocasión la invitada principal fue la ministra de Gobierno y presidenta del COE Nacional, María Paula Romo. Cabe recalcar que, este es el tercer foro del proyecto ‘(Des)información en tiempos de COVID-19’, organizado por las Universidades San Francisco de Quito y UTE, diario El Universo y el portal digital Código Vidrio.

María Paula Romo tomó el cargo de ministra de Gobierno del Ecuador el 8 de septiembre de 2018. Créditos: El Comercio

Política, desinformación y confiabilidad de las cifras proporcionadas por el gobierno, fueron los temas bases con los que dio inicio el foro virtual moderado por Tania Orbe, periodista científica y docente de la USFQ. En esta ocasión la invitada fue María Paula Romo, ministra de Gobierno y presidenta del COE Nacional. Además, se contó con la presencia de Arturo Torres, periodista editor y fundador del portal digital Código Vidrio; Paúl Mena, periodista de investigación del diario El Universo y docente de la UTE.

El dialogo fue dividido en tres bloques, medidas y semaforización, desinformación y política, y la gestión del gobierno sobre la pandemia. Cabe resaltar que a lo largo del foro se abrió paso para las preguntas del público.

A lo largo del foro, la ministra de gobierno respondió distintas dudas, entre ellas, aclaró las razones por las que no se aprobaron las nuevas medidas de restricción como adelantar el toque de queda y la ley seca. La ministra respondió que “La pregunta sería la contraria, sería ¿cuál es el propósito de esas medidas? Creo que eso siempre es algo importante. Por ejemplo, la ley seca lo que pretende es prohibir el expendio de bebidas alcohólicas, creo que sería muy importante que alguien nos explique cuál es la relación entre venta de bebidas alcohólicas y la mitigación del COVID-19 en la ciudad. Creo que todavía no hemos llegado a descubrir cuál es la relación entre la ley seca y detener las medidas o detener el contagio del coronavirus (…)”, explicó.

Aumento de contagios

Si bien, para nadie en Ecuador es un secreto que el sistema de salud ha colapsado, hoy cientos de ecuatorianos preguntan qué pasará a futuro y cómo se enfrentará esto, la ministra ha afirmado que mientras allá mayor movilidad va a ver más contagios, pero que las medidas de seguridad fueron creadas para ganar algo de tiempo, para tener más camas, respiradores, médicos, etc. “Estamos trasladando médicos a Quito, como en su momento lo hicimos a Guayaquil (…) hoy tenemos que hacer eso para asegurarnos que otras personas tengan atención”, detalló Romo. “Cuando empezó la pandemia había solo un laboratorio que realizaba pruebas de COVID y que, hacia 300 pruebas al día, hoy si sumamos los laboratorios públicos, privados y que se han calificado en universidades, tenemos la capacidad para tomar y precisar más o menos 6 mil pruebas al día”, añadió.

Cuestionamientos alarmantes

El 24 de abril durante una rueda de prensa virtual se anunció que el país tenía la capacidad para procesar 13mil pruebas. Después, el 1 de mayo, en una cadena nacional el presidente anunció que se iban a tomar y hacer un millón de pruebas en 80 días, eso equivale aproximadamente a 33mil pruebas, pero a lo largo del foro la ministra afirmó que la capacidad ahora es 6mil. Sin embargo, las 6mil pruebas diarias no se reflejan en los informes. Esto ha llevado a la ciudadanía a preguntarse ¿Por qué sucede esto? ¿Qué pasa con el procesamiento de pruebas? María Paula Romo afirma que todo parte del tipo de pruebas que se va a realizar, que no se hablado nunca de 1 millón de pruebas PCR. “El primero de los países que se convirtió en un ejemplo de testeó masivo fue Corea del Sur, se llegaron a hacer 15mil pruebas de PSR al día, entonces pensar que nosotros vamos a hacer una cantidad superior a eso, que duplique eso, con las diferencias de capacidades tecnológicas y con las diferencias de población, no es una cifra razonable. Lo que sí se está trabajando en el Ministerio de salud y con los municipios del país es con las pruebas rápidas”, señala la ministra.

Las pruebas rápidas se suelen realizar en los barrios o en una zona geográfica específica, con un grupo de personas que son representativas del barrio o sector de la ciudad. Esto permite obtener resultados que pintarán un panorama real del porcentaje de personas que habitan en ese sector que estuvieron expuestas. Con las pruebas rápidas se puede obtener un porcentaje significativo del paso de la enfermedad.

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