¿Los anticonceptivos engordan?

Andrea Román, MD. Docente de Nutrición y Dietética

Doménica Nuñez. Estudiante de Nutrición y Dietética

En la actualidad es más común ver a mujeres en edad fértil usando algún método anticonceptivo hormonal. Sin embargo, muchas de estas personas tienen constantemente la preocupación de subir de peso mientras están utilizando las hormonas. Pese a que actualmente no existe relación científicamente comprobada entre el uso de las mismas y la ganancia de peso, muchas mujeres deciden descontinuar este método lo antes posible.

¿Pero qué tan cierto es esto? 

Por muchos años se habló de que el aumento de grasa corporal es el efecto secundario más común y temido al consumir la pastilla anticonceptiva, la cual al igual que diversos métodos como el anillo vaginal, las inyecciones mensuales y los parches, contiene en su composición tanto estrógenos como progesterona, hormonas que al combinarse se caracterizan por prevenir los embarazos no deseados.

Dado a que este tema ha sido controversial, múltiples investigadores se han enfocado en estudiar la relación entre estos factores, asegurando ahora que los anticonceptivos combinados como el parche, el dispositivo intrauterino hormonal y el anillo no son causantes de un aumento de peso para la mayoría de las personas, pero que el implante y la inyección si pueden contribuir a una ganancia mínimo que variará según la cantidad aplicada y la genética de cada mujer.

Eso sí, hay que estar conscientes de que pueden existir ciertos cambios en la composición corporal grasa y músculo que no necesariamente estén relacionados con un aumento de masa grasa. ¿Por qué? El consumo de estrógenos se relaciona con la retención de líquidos, el aumento la hormona insulina, la cual controla la glucosa en sangre y un incremento drástico del apetito, lo que, aunque no tenga ninguna relación directa con forma en la que nuestro cuerpo usa la energía y almacenamiento de grasas, con el tiempo puede favorecer a esos kilitos de más. Además, un estudio de la Universidad de Sevilla demostró que a las mujeres que están consumiendo este tipo de fármacos les cuesta más ganar músculo con el ejercicio, haciendo que sea difícil moldear su cuerpo.

Por eso, la correcta alimentación es indispensable en estos casos. Incluso, es más común que mujeres que fueron obesas en su infancia o que lo son antes de empezar con el método anticonceptivo, tengan más riesgo de a subir de peso por un aumento en la ingesta.  Considerando a la vez que en la adultez existe un aumento de peso que incrementa con el paso de los años, la nutrición no solo podría favorecer a llevar una vida más sana y sin enfermedades, sino también, a mantenerse en un peso con el que cada mujer se sienta cómoda y feliz.

¡Así que ya lo sabes! La píldora y otros métodos anticonceptivos, ¡no engordan! No hay como culpar al anticonceptivo por aumentos de peso que sean mayores a 2 kg al año, la persona engorda si consume más calorías de las que gasta, tiene malos hábitos de vida (sedentarismo, fumar o consumo de alcohol) o tendencia a retener líquidos.

¡Si no te sientes a gusto con tu método, puedes hablar con tu médico para que vea cual es el mejor para ti!

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