Un espacio seguro para personas trans en Quito

Un espacio seguro para personas trans en Quito
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En Ecuador 6 de cada 10 mujeres (60.6%) han sufrido algún tipo de violencia de género según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). Pero, ¿qué pasa con las personas trans? Un 70,9% de la población LGBTI del país ha vivido algún tipo de discriminación, especialmente en su entorno familiar.

El 18 de junio del presente año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacó a la transexualidad de su lista de trastornos mentales, la definió como una “incongruencia de género” y la incluyó como “condiciones relativas a la salud sexual”. Además, hace seis años, la Asociación Americana de Psiquiatría la había retirado de su Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales.

Si bien las personas lesbianas, gays, bisexuales e intersexuales son agredidas a diario, es necesario mencionar que las personas trans suelen ser las más afectadas. En encuestas realizadas por el INEC se determinó que el 74,1% de personas trans experimentó algún tipo de imposición, el 65,9% sufrió rechazo y el 61,4% de violencia.

Marcha del Orgullo 2018. Foto: Sara Fuentes.

Por esta problemática, el Círculo Transgénero Crisalys creó un espacio de reunión llamado “Amigas T (Trans)” que invita a todas las personas trans a hablar sobre sus dificultades y dudas. El grupo se reúne una vez al mes en el Centro Psicológico Psykhé que, de igual manera, apoyan a las personas que asisten a las reuniones con el espacio físico y asesoramiento profesional. El lugar se ubica por sector El Bosque en Quito. Crisalys es un grupo de activismo político y de defensa de derechos humanos trans. Ellas dan la bienvenida a cualquier persona que necesite ayude psicológica, soporte moral o algún consejo. No hay rango de edad.

En unas de sus sesiones se discutió sobre la estética femenina y que ser trans no es lo único que les define. “No debería existir una forma estándar de ser mujer”, argumenta Nua Fuentes. El ser trans no implica tener un trastorno psiquiátrico ni una enfermedad orgánica; de hecho, la patologización y psiquiatrización de estas personas propende al odio social.

Nua Fuentes. Foto: Stephanie Abaroa.

“Yo tengo 40 años y antes de hacer mi transición (de hombre a mujer) jugaba fútbol en las divisiones formativas de Liga de Quito hasta los 18 años. Fui el tercer arquero, de ese entonces, de la Selección Ecuatoriana de la sub 16. Después me retiré, tuve una hija biológica, pero hasta ahora me encanta jugar fútbol”, comenta Sara Flores.

Sara Flores hablando de sus experiencias como persona trans. Foto: Stephanie Abaroa.

Una de las participantes explicó que en un inicio creía que todas las personas trans eran iguales. “Antes pensaba que teníamos los mismos gustos, pero no ha sido así. No a todas las transgénero les gusta los hombres. Podemos vestir igual, pero nuestros gustos sexuales, de apariencia y mentales son diferentes”, dice Valeria.

Valeria se encuentra a lado derecho de la imagen. Foto: Stephanie Abaroa.

Existen diferentes tipos de trans y el grupo Crisalys desea que la sociedad comprenda estos conceptos para crear una sociedad más incluyente. Existe el transgénero femenina que es una persona que nace con una biología de hombre y que construye un género femenino. Las transgéneros femeninas se expresan mediante el comportamiento, habla y estética de las mujeres. Muchas chicas del grupo Crisalys se identifican como transfemeninas.

Foto Cortesía Facebook: Círculo Transgénero Crisalys.

Asimismo, los transgénero masculino son las personas que nace con una biología de mujer y que construye un género masculino. Los trans masculinos modifican su comportamiento, habla y estética para corresponderse con lo que ha sido socialmente asignado a los hombres. En cambio, el travestismo es una preferencia humana que se caracteriza por el uso de vestimenta, lenguaje, manierismos, etc., que en una determinada sociedad se consideran propios del género opuesto. Una persona puede travestirse de forma permanente, frecuente o esporádica.

Sobre este aspecto, María José, quien también es esposo y tiene una hija biológica, argumenta: “Yo soy travesti, separo mi lado femenino de mi lado masculino. A mí me encanta maquillarme y ponerme vestidos. En mi trabajo me visto como hombre, pero en mi tiempo libre disfruto trasvestirme. Yo le doy consejos a mi esposa de cómo maquillarse, qué vestidos o faldas le sientan mejor. Con ella fue una lucha porque siempre usaba pantalones, yo le decía ‘yo sé que las personas te pueden mirar las piernas o molestar en las calles, pero hay que rescatar esa parte femenina’.

María José (derecha. Pidió no exponer su identidad), Karla Yadira (centro), Sara Flores (cruzada de piernas). Foto: Stephanie Abaroa

Hay transexuales que son personas transgénero que, a más de su expresión de género masculina o femenina, realiza intervenciones en su cuerpo. Dentro de las personas transexuales hay las mujeres transexuales: Transición de hombre a mujer. Generalmente estos cambios incluyen la administración de hormonas femeninas, implantes de senos y en algunos casos una cirugía de reasignación genital.

Por otro lado, los hombres transexuales que realizan su transición de mujer a hombre intervienen su cuerpo para lograr una estética corporal masculina. Los cambios incluyen en algunos casos administración de hormonas masculinas, extirpación de senos y a veces cirugías de reasignación genital. No obstante, en este espacio no sólo se reúnen a hablar de su apariencia o físico, sino de sus experiencias, emociones, inseguridades, su lucha, activismo y los proyectos en los que están involucradas.

Mural dentro del Centro Psicológico Psykhé. Foto: Stephanie Abaroa.

“Yo formo parte del grupo Carishina en Bici (Carishina en el vocablo kichwa se forma con dos términos: cari, que significa varón, hombre, macho, y shina que significa parecido o semejante. Se utiliza para referirse a las mujeres inhábiles para desempeñar los oficios que se asumen como propios de su sexo, y se inclina por ocupaciones o juegos, tradicionalmente atribuidos a los varones) y me siento fuerte, empoderada”. Carishina en Bici inició en el año 2009, su objetivo en ciclear por las calles urbanas y rurales de Quito para cumplir “el sueño de ser cada vez más mujeres libres, autónomas y seguras en bici”, como dice su página web.

“También formo parte, desde hace 7 años, del colectivo la Marcha de las Putas Ecuador. Ahí revindicamos lo marica, lo trava, lo tortillera. Si es que antes me dolía tanto que me digan así, ahora me río. Hay asuntos más feos en la actualidad que merecen mi atención”, finaliza Nua.

Marcha del Orgullo 2018. Foto: Sara Fuentes.

Otra de las chicas comentó que además de ser trans es investigador y consultor independiente que trabaja en la provincia de Napo y Orellana. Saraí Duque Maldonado afirma que, “las personas LGBTIQ estamos luchando para que exista justicia social y equidad. Si bien hay niveles de estética, cada quién tiene su forma de ser mujer y de llevar su estética.

Ahora, hay un riesgo de vestirnos de esta manera. A veces reproducimos los estereotipos que la sociedad nos ha puesto para ser una mujer y una mujer objeto, encima más. Los medios de comunicación también tienen la responsabilidad de comunicar las diferentes formas de ser mujer”.

Saraí Duque Maldonado. Foto: Stephanie Abaroa.

Si bien, ahora hay más espacios que pueden ayudar a las personas trans y a sus familias a abordar los complejos problemas físicos y emocionales que pueden enfrentar, todavía falta un largo camino en Ecuador para comprender y aceptar que hay diversas formas de ser mujer. Las personas trans solo buscan libertad sin ser discriminadas, amenazadas o agredidas por cómo se identifiquen.

Marcha del Orgullo 2018. Foto: Stephanie Abaroa.

*Nota: La mayoría de participantes utilizaron el nombre con el que se identifican como trans. Otras pidieron que no aparezca su nombre legal o su rostro por razones personales.

Más información:

Psykhé, Servicios psicológicos

Calle d N43-134 y Av. Edmundo Carvajal. Edificio Bruckner. Of. 1

Quito – Norte.

Teléfonos: 02 22 733 24 / 097 985 3656

El Dr. Edgar Zuñiga dirige la Red Ecuatoriana de Psicología por la Diversidad LGBTI REPsiD y ofrece atención psicológica gratuita, capacitación e investigación.

Calle d N43-134 y Av. Edmundo Carvajal. Edificio Bruckner. Of. 1

Quito – Norte.

Teléfonos: 2273324 / 0984580875

Fuentes:

INEC 

Ecuavisa 

Ecuador Inmediato

One comment

  1. sarai duque maldonado says:

    felicitaciones por el artículo, gracias , creo que estas formas de comunicación permiten visibilizar la realidades de las personas trans, además de los espacios que existen para el encuentro y socialización entre pares, lo cual, permite estar acompañadas y no sentirnos solas en la vida cotidiana ….

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