Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en adultos

por: Estefanía Marcillo, Clínica de Salud Mental SIME-USFQ

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), es considerado como un trastorno del neurodesarrollo, es decir que sus síntomas se manifiestan por primera vez antes de los 12 años. Sin embargo, dichos síntomas suelen persistir en la adultez sobre todo si no han sido tratados adecuadamente en la infancia. Es común que las personas que padezcan este trastorno presenten un deterioro clínicamente significativo en más de una de las áreas de la vida cotidiana por ejemplo en el área académica, familiar, social o laboral.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), es considerado como un trastorno del neurodesarrollo, es decir que sus síntomas se manifiestan por primera vez antes de los 12 años. Sin embargo, dichos síntomas suelen persistir en la adultez sobre todo si no han sido tratados adecuadamente en la infancia. Es común que las personas que padezcan este trastorno presenten un deterioro clínicamente significativo en más de una de las áreas de la vida cotidiana por ejemplo en el área académica, familiar, social o laboral.

Hace algunas décadas atrás este trastorno pasaba desapercibido, maestros o padres de familia solían “revertir el problema” con fuertes castigos. El mito alrededor de este trastorno venía de la etiqueta de un niño “mal educado, o vago”. Sin embargo, estudios muestran que existe una etiología y patogénesis que explican dichos síntomas lo que hace imposible que el niño puede revertir las dificultades sin una guía adecuada e incluso en casos más graves sin medicación.

Según el DSM 5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Academia Americana de psiquiatría), en adultos, para cumplir con el diagnóstico de TDAH los síntomas deben producirse en tres esferas: falta de atención, hiperactividad y problemas en funciones ejecutivas. Sin embargo, el diagnóstico en adultos debe considerarse no solo por los criterios de TDAH según el DSM, sino por otras manifestaciones clínicas como por ejemplo fácil distracción con pensamientos poco relevantes, fallas en la memoria, dificultad para mantenerse alerta o despierto en situaciones poco interesantes, dificultades para recordar sucesos de la infancia, dificultad para iniciar proyectos o tareas, dificultades para mantener la atención, no leer o escuchar atentamente las instrucciones además de dificultad para llevarlas a cabo por la poca atención que les prestan a las mismas.

Los síntomas hiperactivos se suelen manifestarse como una impaciencia ante la espera, inquietud extrema y un nivel de actividad que cansa a las otras personas; síntomas impulsivos como constantes interrupciones a otros, o toma de decisiones importantes sin tener en cuenta las consecuencias a largo plazo como por ejemplo aceptar un trabajo sin información adecuada.

Además, se observan problemas en funciones ejecutivas como por ejemplo problemas en la planificación, organización, respuestas impulsivas, pobre manejo de tiempo, postergación de actividades e incluso dificultades en la regulación emocional. Puede existir retraso en la gratificación y motivación lo que puede incrementar en jóvenes conductas delictivas, dificultades para manejar el dinero, y problemas en las relaciones interpersonales.

Las principales quejas en adultos son:

Los adultos con TDAH presentan en un 70% algún trastorno asociado como inestabilidad emocional, depresión, trastorno de ansiedad, trastorno de estrés postraumático, fobias, trastornos de personalidad, abuso de alcohol y sustancias y trastornos de conducta. Además de ha visto una comorbilidad con sobrepeso u obesidad que se explicaría por las dificultades en la falta de inhibición conductual para evitar atracones.

El tratamiento se debe dar de manera interdisciplinaria. El médico especialista valorando el grado de TDAH puede prescribir medicación. Por otro lado, una evaluación completa por un neuropsicólogo ayuda a entender en qué esferas cognitivas hay mayor dificultad, dando psicoeducación como un factor primordial para comprender los síntomas y facilitar a la adherencia al tratamiento. Desde la parte de estimulación cognitiva se pretende dar estrategias que minimicen las dificultades en el día a día.

Es importante tomar en cuenta que desde la infancia a la adultez los síntomas de TDAH cambian con el paso de los años, sin embargo, los síntomas más persistentes hacen que el adulto pueda tener constantes fracasos en su carrera universitaria, a nivel laboral y en sus relaciones personales. Por ello es importante sensibilizar a la comunidad sobre este trastorno que muchas veces pasa desapercibido en la edad adulta y buscar la ayuda de profesionales.

Bibliografía

Barkey, R., & Murphy, K. (2008). Attention Deficit Hyperactivity Disorder. A Clinical Worbook.

Ortiz, S., & Jaimes, A. (2016). Trastorns por déficit de atención en la edad adulta y en la universidad . Revisa de la facultad de Medicina de la UNAM, 9.

 

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