Preocupaciones alrededor de la exigencia de visa para el ingreso de venezolanos al país

La situación precaria que se vive actualmente en Venezuela ha obligado a más de 4 millones de personas a huir de la violencia, la inseguridad y la repetida escasez de alimentos, medicamentos y servicios esenciales que amenazan la vida de venezolanos. La gran mayoría de refugiados y migrantes del régimen chavista se encuentran en países de América Latina, siendo Ecuador el cuarto país receptor de venezolanos, con una población estimada de más de 300 mil personas, según cifras oficiales. “En países donde hay economías complicadas, como Ecuador, vienen a generar mucho conflicto social con relación a que se piensa que les vienen a quitar el trabajo, que vienen a delinquir, lo cual es una mínima proporción al proceso de migración”, explica Arturo Moscoso, abogado, politólogo y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad San Francisco de Quito.

Ante la creciente afluencia migratoria, el Gobierno ecuatoriano ha decidido establecer varias medidas regulatorias para el ingreso de venezolanos al país, la más reciente exige desde el pasado 26 de agosto la presentación de visa para las personas con esta nacionalidad. Este mecanismo ha sido previamente implementado en Perú y Chile.

La visa de residencia temporal permitirá regularizar a quienes ya estén dentro, mientras que la visa humanitaria se tramitará por razones humanitarias, tendrá vigencia de dos años y requiere la presentación a una entrevista en el consulado ecuatoriano en las ciudades de Bogotá, Lima y Caracas. Requiere, además, la entrega de documentos como el pasaporte hasta cinco años después de su caducidad y un certificado de antecedentes penales. La visa será gratuita pero el formulario de solicitud tiene un costo de USD 50.

“El gobierno en lugar de favorecer políticas que incidan en una mayor tolerancia hacia la migración toma medidas violatorias de los derechos humanos de estas personas y aumentan intolerancia y xenofobia”, opina Moscoso, y considera que “estas medidas lo único que hacen es precarizar aún más la situación de esta gente”, al tener en cuenta que el sueldo básico en Venezuela es equivalente a dos dólares, el valor del formulario de solicitud para la visa humanitaria representa una fortuna para la mayoría de migrantes por lo que muy pocos lograran acceder a uno.

Moscoso además considera que la exigencia de estos requisitos legales “genera ilegalidad e invisibilidad e impide que tengamos un control real de situación”. Después de tomarse estas medidas el flujo de migrantes venezolanos bajó de 2 mil a 50 arribos diarios al país. Pero es muy posible que los venezolanos no se detengan en su proceso migratorio y se movilicen por medio de pasos fronterizos irregulares que proliferan entre Colombia y Ecuador, lo cual según Moscoso “favorece la explotación sexual, las redes de trata de personas, la delincuencia organizada y el coyoterismo”.

Comparte en redes sociales:

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *