“Soy Inocente”

El caso de Nelson Serrano no es llamativo solamente por ser el primer ecuatoriano sentenciado a pena de muerte. El documental de la periodista Janeth Hinostroza investiga en este caso para dar pistas sobre la inocencia de un hombre condenado a muerte por la justicia norteamericana.

Bartrow, 3 de diciembre de 1997 

La línea 911 recibe una llamada: “¡Mi hijo está muerto, todo el mundo está muerto! Fue Nelson Serrano”. Un ex socio de Serrano lo acusa por la muerte de cuatro personas: Frank Dosso, Diane Patisso, George Patisso y George Gonsalves. Cuatro años después, no existe ni una sola pista que compruebe su culpabilidad.

 Quito, 13 de agosto de 2002

Mientras almuerza con su esposa, Nelson Serrano es secuestrado por la policía y deportado ilegalmente a los Estados Unidos, a pesar de tener nacionalidad ecuatoriana. Es metido a una jaula de perros, golpeado y torturado.

 Florida, 26 de junio de 2007

La justicia americana acusa a Nelson Serrano de cuádruple asesinato y lo condena a la inyección letal. Hoy tiene 76 y vive en el corredor de la muerte de la cárcel del Estado de Florida. Sus abogados han presentado tres de las cinco apelaciones permitidas por el sistema legal norteamericano, con la finalidad de probar su inocencia.

 El caso de Nelson Serrano no es llamativo solamente por ser el primer ecuatoriano sentenciado a pena de muerte, sino por el proceso en su contra que carece de pruebas contundentes. El Estado ecuatoriano paga la defensa de Serrano, pero las investigaciones no han ido mucho más allá. En el lugar de los hechos se encontraron huellas dactilares y ninguna de ellas pertenece al acusado. Bajo las uñas de las víctimas, –quienes parecerían haber luchado para defenderse– tampoco se encuentra su ADN. ¿Cómo se puede acusar a una persona como autor material de asesinato si no se tienen pruebas de que estuvo en la escena del crimen?

 Sin embargo, existen otro tipo de pruebas como aquellas que demuestran que el periodista estadounidense Tommy Ray sobornó a la policía ecuatoriana para obtener la deportación de Serrano y que éste fuese juzgado por la policía estadounidense. No obstante, todos los involucrados en el proceso de deportación ilegal de Nelson Serrano hoy están sobreseídos por el proceso de justicia ecuatoriana.

 Actualmente, existen seis documentales sobre la historia de Nelson Serrano. El último fue realizado por la periodista Janeth Hinostroza y tiene un elemento que lo diferencia de los demás: es el único que demuestra su inocencia.

 El 12 de abril, el filme “Soy Inocente” se estrenó en el canal Teleamazonas y su hashtag #NelsonSerrano fue tendencia en Ecuador; apareció en la cartelera del Cine Ochoymedio y ha sido presentado en diversas universidades. Según Hinostroza, el objetivo es que pueda ser difundido en festivales de derechos humanos alrededor del mundo.

 Hinostroza decide llevar el documental más allá de la simple exposición del caso, pues hace su propia investigación y reconstruye cómo se habrían dado los hechos según la acusación. Ella repite el recorrido que, supuestamente, realizó Serrano para asesinar a aquellas personas. La periodista sale del mismo hotel, toma los mismos vuelos, recorre las mismas carreteras y llega a una conclusión: es imposible que Nelson Serrano haya realizado todas aquellas actividades en tan poco tiempo. Según los informes, Serrano habría pasado por tres aeropuertos diferentes aquel día. No obstante, en ninguno de ellos funcionaban las cámaras de seguridad el día del asesinato. ¿Dónde están las grabaciones? ¿por qué desaparecieron?


La manera en que ha sido llevada la investigación impactaría a cualquier ciudadano, y Janeth Hinostrosa logra demostrarlo. Sesenta minutos de documental le tomaron nueve años de investigación. Indignación, reflexiones y preguntas revolotean la cabeza del espectador durante su proyección. Es el registro de una clara violación a los derechos humanos.

Cuando se inició la realización del documental, se esperaba que éste pudiera tener un final feliz, sin embargo, Nelson Serrano todavía espera su sentencia y tiene otro enemigo: el tiempo. La justicia americana no tiene términos para estas cosas, entonces puede tomarse todo el tiempo del mundo para contestar. Él está enfermo, está viejo, está muy afectado. Ahora está golpeado también psicológicamente; esta última vez vi su parte interna súper golpeada. Es la primera vez que él hablaba de que se va a morir en esa cárcel”, contó Hinostroza.

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Para Hinostroza, este ha sido uno de los principales casos de su carrera y una historia que la ha conmovido y ha llegado a ser parte de su vida. Me pareció tan indignante lo que ha ocurrido alrededor de este caso que tenía un compromiso: esta historia la voy a contar hasta las últimas consecuencias, hasta que realmente se termine la historia”, dijo durante la presentación del largometraje en la Universidad San Francisco de Quito. Creo que me ha afectado mucho en la parte personal, mucho más que cualquier otro caso. Este caso ha sido especial, porque esta persona no es que está enferma, no es que va a morir porque tiene cáncer o porque tiene sida. Esta es una persona que grita que es inocente y no hay nadie que haga absolutamente nada, entonces me compromete muchísimo más”, agregó.

 Hay un elemento que Hinostroza consigue a través del documental y es plantear la duda sobre la culpabilidad de Nelson Serrano. “Antes de hacer esta investigación no me atrevía a decir: “es inocente”, lo que decía es “él dice que es inocente”, pero con todas estas pruebas yo creo que en este momento la tortilla se vira y hay suficientes pruebas para decir que es inocente y lo será hasta que se pruebe lo contrario. Porque se supone que así es la justicia, ¿no? Tienes que probar lo contrario.”

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