La mano invisible

El estudio de la economía es el estudio de la sociedad. Las personas, al ser seres en comunidad, se necesitan el uno al otro para servir sus necesidades. Usualmente se critica mucho el concepto contractualista de que el hombre se rige y acciona siempre bajo sus propios intereses, pero desde una perspectiva macro esto no tiene por qué ser algo negativo. Adam Smith propone una perspectiva económica de esta idea individualista, en su libro La Riqueza de las Naciones.

La famosa mano invisible que menciona Adam Smith en su libro, es una fuerza intangible que guía al flujo de la cooperación económica. Acorde a lo que menciona Smith, las personas obran a través de sus propios intereses. Sin embargo, dentro de la cooperación económica se encuentra que los intereses mutuos entre personas son los que cimientan una economía sólida. El hombre necesita del otro para poder servir sus propios intereses. ¿Qué se puede lograr y alcanzar, si no es con la cooperación de otros? El no servir los intereses de otros, implicaría impedirse de servir intereses propios. La ley de la oferta y la demanda se necesitan entre si, el bienestar social máximo se alcanza a través de la verdadera consecución de aquello.

Es por esto que el concepto del libre mercado busca la maximización de los beneficios de todos. Un productor de leche trata de vender la leche de mejor calidad del mercado al mejor precio del mercado, con el objetivo de atraer clientela y maximizar sus ganancias. Asimismo, este cliente trata de buscar la mejor leche con el mejor precio, para poder satisfacer sus necesidades alimenticias. Acá se ve cómo en realidad el ejercicio del equilibrio entre oferta y demanda busca una cooperación de ambas partes, y no busca más que un bienestar común.

La mano invisible es el único y verdadero regulador del mercado. El equilibrio entre oferta y demanda está resguardado por esta fuerza que el hombre provoca, acorde a sus deseos y necesidades (o intereses). Una economía que posea una regulación principalmente manejada por esta mano invisible, es una economía de una sociedad sana, libre y verdaderamente regida y manejada por los intereses de sus partes. Los individuos conocen a profundidad sus verdaderos intereses, por lo que se concluye que las regulaciones externas (políticas, o cualquier otras) pueden irrumpir este orden natural del mutualismo en la economía.

La teoría de Adam Smith no es más que un ejercicio de introspección a la realidad de la sociedad en términos de economía. Teniendo esto en cuenta, lo más prudente para encontrar la maximización de bienestar social e individual, es encontrar la verdadera consecución de intereses personales. Solo de esa manera se puede aportar libremente al bienestar social, encontrando un mutualismo entre intereses personales y del otro.

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