La “mejor época de la vida” puede ser aterradora

La universidad es un período emocionante, lleno de aprendizajes y aventuras; pero también puede ser estresante. El querer mantener un buen promedio, los horarios, los exámenes y la entrega de trabajos inquietan a cualquier estudiante universitario. Esto logra crear en el alumno una tensión permanente, que procede en estrés y, cuando éste se vuelve cotidiano, aparece la depresión.

Por: Rossana Carpio

“Me aislé de mis amigos, no pude manejar todo este estrés. Los trabajos no dejaban de acumularse y no supe como organizarme”, señala M. Fierro. Generalmente los estudiantes de primer año son aquellos que más sufren estos trastornos de ansiedad y depresión. De repente se chocan con nuevas responsabilidades. Deben aprender a vivir de forma independiente, tomar clases difíciles, hacer las cosas sin que nadie les recuerde, conocer a personas nuevas y dormir menos. Así le sucedió a M. Fierro, quien a finales del primer semestre sufrió un cuadro de depresión.

El suicidio pasó a ser la primera causa de muertes en adolecentes en Ecuador, según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

No solo los compromisos académicos pueden generar ansiedad en el estudiante. Un sinnúmero de elementos externos pueden ser la causa. Este es el caso de J. Jiménez, quien a principios del cuarto semestre sintió como de repente y sin control alguno, su mundo se convertía en infinitos pedazos.Todo empezó cuando la novia de cuatro años de J lo dejó. Sus calificaciones empezaron a descender, al igual que su motivación.

Empezó a tomar licor, a fumar y a consumir drogas con mucha frecuencia. “Mis panas me decían que para olvidarla debía mantener mi mente ocupada. Comencé a beber todos los días. Me fugaba de clases, no hacía trabajos, deberes y nada de esas cosas”, dice. Entre 2001 y 2014 se registraron 4 855 suicidios en adolescentes y jóvenes, según una investigación realizada para la Revista Panamericana de Salud Pública.

El riesgo más alto se estimó en los varones de 15 a 24 años. Rebekka Gerstner, especialista del Ministerio de Salud Pública afirma que “el suicidio de adolescentes y jóvenes es un problema de salud pública importante en Ecuador. Como en él influyen diversos factores psicológicos, sociales y culturales, se observan grandes variaciones según la región, los grupos de edad y las etnias”.

J se sentía desolado. Confirma que ningún profesor mostró preocupación por su nula participación. “Estaba tomando 7 materias, eso equivale, obviamente, a 7 profesores. Entiendo que tienen full alumnos y cosas que hacer, pero no sé porqué eso también me hizo sentir que estaba solo en todo esto”, menciona J. “La hierba era lo único que lograba llenar mi vacío. Las drogas era lo único en lo que pensaba”, añadió mientras bajaba la mirada. La dependencia de J por las sustancias psicotrópicas generó niebla mental en él: era incapaz de concentrarse, dejó la carrera e ingresó a un psiquiátrico.

En la universidad se presentan varios casos en los cuales el alumno tiene la obligación de estudiar algo que no le apasiona. Esto genera estrés, ansiedad e incluso depresión. En el caso de W. Calvopiña tuvo que seguir medicina por cinco semestres. No era un estudiante destacado, sentía mucha presión por parte de su familia y en el aula.  La tensión en el campus se intensifica cada vez más para Calvopiña.

El bajo rendimiento académico dañó gravemente su autoestima y provocó efectos significativos. La urgencia por abandonar sus estudios era cada vez más intensa. “Mi abuelo es médico, mi padre también y mi hermano mayor está por graduarse con honores”, señala W. Calvopiña. “Yo tenía que seguir la tradición, por más que lo mío era más bien algo artístico”, agregó. No existe una fórmula que permita evitar la depresión durante la etapa universitaria.

Sin embargo, ayudar a los jóvenes a adaptarse al campus antes de comenzar las clases puede prevenir la preocupación por esta nueva época. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el suicidio es la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años.

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