Entrevista a Alfredo Arizaga

Alfredo Arízaga es Presidente de Informe Quantum, un servicio de evaluación de riesgo del país y proyección económica y social en el Ecuador. El economista Arízaga fue ministro de finanzas durante la presidencia de Jamil Mahuad, al momento de la dolarización.

¿Que actividad desempeñaba usted cuando se adoptó la dolarización hace 20 años? 

En ese entonces yo me desempeñaba como Ministro de Finanzas. El Presidente Mahuad había encargado distintas dependencias gubernamentales que preparemos un programa que permita estabilizar la economía, que enfrentaba una situación crítica, pues se habían juntado varios factores que configuraron una de las crisis más profundas que ha experimentado el país. El Ecuador también inauguraba una nueva Constitución que establecía la independencia institucional del Banco Central. La mayor parte de miembros del Directorio y funcionarios de esa institución tenían una opinión contraria a la dolarización. Por este motivo, el Presidente pidió a sus asesores legales, liderados por el Doctor Juan Pablo Aguilar, que trabajen en el marco jurídico que permita adoptar la dolarización; y al Ministerio que yo dirigía, que prepare el esquema económico y establezca el tipo de cambio con que podría realizarse el canje de monedas y billetes.

¿Recuerda usted que estaba haciendo la noche de 9 de enero de 2000, cuando el presidente Jamil Mahuad anunció la medida? Cuál fue su reacción? 

Yo asistí, junto con otros miembros del Gobierno, a la rueda de prensa que dio el Presidente para anunciar la dolarización. El anuncio fue sobrio pero firme, tenía por objetivo devolver la confianza a la ciudadanía, que vivía un infierno con la devaluación permanente del sucre y las elevadas tasas de interés; y cumplió su objetivo. Al día siguiente del anuncio, lunes, se terminaron las colas para retirar dinero de los bancos y la ciudadanía respiró un aire de mayor confianza.

Usted fue parte de un reducido grupo de personas que proponía que se adopte la dolarización. ¿Por qué pensaban que la dolarización iba a ser buena para el país? 

Yo no era parte del grupo de ciudadanos, integrado por la ingeniera Joyce de Ginatta y los doctores Pablo Lucio Paredes y Franklin López Buenaño, que abogaban por la dolarización. Sin embargo, al analizar esta medida por pedido del Presidente de la República, alrededor del mes de septiembre, llegué junto con otros miembros del equipo de gobierno a la conclusión de que era lo más conveniente para el país. No obstante, estábamos claros que no era una medida que se podía adoptar en forma aislada, se debía preparar un conjunto de reformas legales para su puesta en marcha y para garantizar que se maximicen los efectos positivos y se reduzcan los impactos negativos.

Me imagino que también tenían temor de algunos problemas que iba a generar la dolarización. ¿Cuáles eran estos temores? 

Era necesario regular una reducción de las tasas de interés, porque de lo contrario los deudores iban a perder mucho dinero. También era necesario orientar a la opinión pública para que exista confianza de que con el tipo de cambio establecido iban a alcanzar los dólares para retirar todos los billetes y monedas en sucres que se encontraban en circulación. Por otro lado, era necesario que la ciudadanía se acostumbre rápidamente a calcular los precios en dólares, para conseguir que la inflación se reduzca en corto tiempo. Me preocupaba también el impacto negativo que la dolarización podría tener en la competitividad de los productores de bienes transables (aquellos que se exportan y los que compiten con bienes importador). Pero me sorprendió positivamente la reacción de los productores nacionales, en los años siguientes las exportaciones crecieron vigorosamente, no solo las de productos tradicionales sino también las de productos procesados. Finalmente, me preocupaba el impacto político de la dolarización porque brindaba un argumento a los sectores que impulsaban un golpe de estado, que reclamaban por la “pérdida de soberanía” al haber renunciado a la emisión de una moneda propia. Efectivamente, creo que la dolarización contribuyó a impulsar el golpe de estado pocos días más adelante.

Después de 20 años de vigencia de la dolarización, ¿cuál es el balance de efectos positivos y negativos? 

Creo que este período nos permite evaluar con objetividad los resultados, y el balance es claramente positivo. La estabilidad económica ha permitido que las condiciones de vida de la población mejoren de manera consistente. Las empresas han podido planificar sus operaciones de mejor manera. El poder adquisitivo de los salarios ha mejorado y el crédito a largo plazo para vivienda, vehículos, electrodomésticos, etc., ha permitido que los segmentos de ingresos medios pasen a ser la mayor parte de la población. La dolarización ha sido un ancla tan fuerte que incluso permitió que se mantenga la estabilidad a pesar del irresponsable manejo económico durante el período del Presidente Correa. Pero el país ha perdido dos importantes señales de alerta temprana: con moneda propia, el tipo de cambio y la tasa de interés reaccionan rápidamente ante malas políticas públicas impulsadas por los gobiernos de turno. Con dolarización los gobernantes pueden ir mucho más lejos con políticas equivocadas, hasta un punto donde la economía colapse.

¿Cuanto tiempo de vida le augura a la dolarización y que podría poner en riesgo su estabilidad? 

Espero que la dolarización se mantenga de manera permanente, por el bien de la población, en especial los segmentos de menores ingresos. La dolarización estaría en riesgo si el gobierno gasta más de lo que recibe y la deuda pública se eleva hasta un punto donde no sea sostenible. También estará en riesgo si se produce una crisis bancaria y el gobierno decide volver a imprimir moneda para que los bancos devuelvan el dinero a los depositantes. Ambos riesgos disminuyen si se crean fondos de estabilización fiscal y respaldo al sistema financiero; pero al igual que con cualquier otro sistema cambiario, un manejo responsable de la economía es indispensable.

¿Cómo sería una hipotética salida de la dolarización y cuál sería su impacto en la gente? 

El día que el gobierno quiera emitir dinero nuevamente, para cubrir el gasto público o dar liquidez a instituciones financieras que enfrenten problemas, se acaba la dolarización. Puede ser un episodio muy rápido, ejecutado durante un fin de semana. El impacto sería una depreciación acelerada de la nueva moneda, un incremento inmediato de la inflación y un empobrecimiento vertiginoso de la población que tiene su dinero y sus propiedades en el país. Ello conduciría seguramente a un estallido social con consecuencias impredecibles. Ojalá nunca suceda.

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